sábado, octubre 24, 2020

Tatsumi, de Yoshihiro Tatsumi, en Culturamas

Nos acercamos de nuevo a Culturamas, nuestra revista online de cabecera, para reseñar Tatsumi, el cómic que Satori Ediciones acaba de publicar recopilando algunas de las mejores historias cortas del maestro del manga y padre del género gekiga Yoshihiro Tatsumi. Aprovechando la buena nueva, repasamos fugazmente la producción del mangaka e intentamos poner su figura en relieve dentro de la historia del manga y del cómic en general.

Les dejamos aquí con el comienzo de nuestro texto. Más en: "Tatsumi, de Yoshihiro Tatsumi. La confirmación de un clásico"

Tengo la sensación de que nos ha costado aprender a querer a Yoshihiro Tatsumi en occidente. Y eso que fue uno de los primeros mangakas reputados de los que tuvimos noticias. En nuestro país, relativamente pronto. Probablemente fue el primer autor de manga publicado en español. Sus historias aparecieron en El Víbora a comienzos de los 80. Luego, en 1982, La Cúpula recopilaría algunos de aquellos relatos cortos que venía publicando en su revista en el cómic Qué triste es la vida y otras historias (que sin duda hoy definiríamos como «novela gráfica»).

Pese a ello, el impacto de Tatsumi no alcanzó ni de lejos la repercusión que tuvieron algunos de sus compatriotas editados a lo largo de la siguiente década en publicaciones similares. Su realismo, el tono oscuro y desesperanzado de sus relatos, no consiguió cautivar a las audiencias occidentales como luego harían otros dibujantes de manga adulto como Katsuhiro Otomo con su exuberancia cinética ciberpunk o Jiro Taniguchi y el realismo contemplativo de obras como El caminante o El almanaque de mi padre. El sobrio costumbrismo existencial de Tatsumi no estaba envuelto en el halo misterioso y las resonancias míticas que acompañaban a mangakas como Yoshiharu Tsuge o Shigeru Mizuki, cuyo eco llegaba a occidente a través de menciones bibliográficas y referencias en antologías, incluso antes de haber sido publicados fuera de Japón.



domingo, octubre 11, 2020

Sobre el coleccionismo (continuación) y el tamaño de Robbins

Cuando les contábamos el otro día algunos caminos para iniciarse en el mundo del coleccionismo de originales, sin hipotecar el ajuar de la abuela, se nos olvidaron dos o tres detalles.

No mencionamos, por ejemplo, lo interesante que es siempre visitar las webs oficiales de los propios autores para obtener su arte obviando comisiones y mediadores. Es cierto que las páginas de algunos creadores consagrados muy apetitosos siguen teniendo precios difíciles de asumir, sin embargo, otros muchos están abiertos a aceptar encargos (comissions) o directamente ponen sus originales en venta a precios asumibles. Vean, por ejemplo, las estupendas recreaciones-homenaje que está vendiendo últimamente el reciente triunfador del Premio ACDCómic 2019 y candidato número uno al Premio Nacional de Cómic, Pep Brocal; a un precio imbatible, por cierto. Aunque alguno de estos autores a los que nos referimos venden su arte directamente desde sus páginas, otros prefieren recurrir a plataformas como Etsy para sacar a la luz su trabajo; es todo un entretenimiento dedicarse un rato a navegar por la plataforma en busca de nombres consagrados o futuras promesas (les recomendamos tener prudencia con Etsy, no obstante, ya que abundan los tributos y las reproducciones que se anuncian con la etiqueta "original").

Para obtener un cuadro amplio del mercado de originales online de autores y galerías, les recomendamos que visiten la estupenda recopilación de links y direcciones que ha reunido Rafael Amat (autor y uno de los grandes coleccionistas de nuestro país) en su página web ARTCÓMICenventa

El otro día mencionamos también Heritage Auctions, la casa subastas estadounidense que podía llegar a cobrarle a uno (literalmente) más por los costes de envío y manipulación que por la obra original. Pero se nos olvidó hablar de Catawiki, otra casa de subastas online que ha venido a ocupar una parte del espacio que los coleccionistas-vendedores de ebay han dejado libre, con esa falta de salida de originales al mercado que mencionábamos el otro día. La política de Catawiki es la de mantener abiertas varias subastas simultáneas organizadas temáticamente (originales europeos, originales de cómics estadounidenses, planchas eróticas, subasta Disney, etc.).

Si se le dedica tiempo y se está dispuesto a correr ciertos riesgos, en Catawiki se pueden obtener páginas originales a precios muy interesantes; y si suena la flauta y la subasta en concreto muestra poca actividad, uno puede hacerse incluso con algún chollo. Además, como la mayoría de las subastas están organizadas por curadores europeos, los gastos de envío resultan mucho más razonables que los de Heritage Auctions (aparte de que se anticipan con claridad en la hoja de puja).

En una subasta reciente de Catawiki hemos conseguido una tira de un autor al que llevábamos siguiendo algún tiempo en busca de una "oportunidad" ventajosa. Frank Robbins no tiene tanto nombre como Milton Caniff o Alex Toth, pero pertenece a esa misma escuela de autores estadounidenses, técnicamente superdotados, que renovaron el lenguaje visual del cómic de aventuras en sus tiras de prensa, gracias a la introducción de recursos cinematográficos (iluminación, planificación, angulaciones, etc.). Aunque no fue tan celebrada como el Terry y los piratas de Caniff, la serie Johnny Hazard, de Robbins, fue tremendamente popular durante los años 40-60. A esta serie pertenece la tira de Robbins que obtuvimos recientemente por unos 60€ (a los que tuvimos que sumar los gastos de envío). Es un ejemplo muy tardío de la serie (sólo tres años antes de su cancelación) y no es espectacular ni especialmente representativa (no incluye ninguna de esas escenas de aviación en las que Robbins era un maestro), pero nuestra adquisición muestra algunas de esos rasgos tan cinematográficos que definen a su autor, así como su talento infinito en la condensación temática y la composición de planos:


Una de las cosas que más nos sorprendió cuando nos llegó a casa fue su reducido tamaño. Curioso asunto el de los tamaños de originales. Aunque la historia ofrece infinitos ejemplos que demuestran que cada autor dibuja de una manera y se impone sus propias condiciones por lo que respecta a técnicas y formatos (sobre todo ahora, tras la irrupción de lo digital), lo cierto es que —en Estados Unidos, sobre todo, pero también en el mercado europeo de los álbumes y en el mundo editorial manga— existen multitud de constricciones técnicas que vienen impuestas por las editoriales: cualquiera reconoce las láminas pautadas en ese estandarizado formato cercano al A3 (alrededor de 40 x 30 cm) que Marvel o DC imponían a sus dibujantes. En el caso de los dailies y los sundays eran los syndicates (agencias de distribución) quienes determinaban las condiciones de creación y publicación de los cómics en prensa.

Por ejemplo, la gran mayoría de tiras originales periodísticas a las que hemos tenido acceso estos años mantienen un formato que oscila entre los 12 x 46 cm de McManus y el más estándar 19 x 59 cm de Al Capp, Walter Kelly, Frank King o Milton Caniff; luego están los gigantescos formatos que se estilaban en las tiras de los primeros años, como las de Bud Fisher (de las que hablamos aquí). Con lo que no nos habíamos topado nunca es con una tira de material clásico de un tamaño tan pequeño como el que emplea Robbins en nuestra adquisición más reciente, con un área de dibujo de 11 x 36'5 cm. 

Como ven, en el mundo del coleccionismo el tamaño también importa. Y suele deparar sorpresas.


viernes, septiembre 18, 2020

La burbuja del coleccionismo de páginas originales

Quienes siguen este blog desde sus comienzos saben que el coleccionismo de originales es uno de nuestros vicios confesables. Comenzamos a comprar páginas de cómic y a escribir en esta bitácora casi al mismo tiempo. Mucho ha cambiado el panorama coleccionista desde aquel entonces. Se afirma en el mundillo, seguramente con razón, que la compraventa de cómics originales está viviendo su burbuja particular. Queremos apuntar algunas notas al respecto desde nuestra experiencia personal.

Cuando comenzamos a adquirir originales teníamos claro que no íbamos a hacer grandes dispendios económicos. Ni contábamos con los posibles ni nos apetecía hipotecarnos. Hace quince años, si uno tenía paciencia y le dedicaba tiempo al asunto, podía conseguir páginas de autores clásicos a precios más que interesantes. El camino más fácil era seguir las subastas de ebay de coleccionistas-vendedores y pujar insistentemente con pequeñas cantidades hasta que sonara la flauta. Con esa filosofía nos hicimos con un buen puñado de originales, como contamos en aquella serie de posts que titulamos "Operación 700"; en la que, a lo largo de varios meses, jugamos a adivinar que podíamos comprar con una inversión planificada de 700 eurillos (de los de aquel entonces) que teníamos ahorrados. 

Muchos de aquellos "subastadores" que comenzaban en Ebay son ahora propietarios de algunas de las mejores galerías de originales del mercado. A Scott Eder (con su pseudónimo chesslov en ebay), por ejemplo, le debemos muchas de las piezas de nuestra colección. Su actividad en la casa de subastas ha pasado a ser testimonial, y las piezas que expone en la actualidad en su galería web han dejado de ser tan accesibles como podían llegar a ser en una puja afortunada. Es el signo de los tiempos. El mercado estadounidense, por lo que respecta a proveedores y a las obras en sí, está bastante inflado.

Lo vemos en las frecuentes subastas de la casa de apuestas Heritage Auctions, una de las fuentes más fecundas de salida de originales al mercado. En sus subastas todavía se pueden obtener páginas a precios aceptables, pero si sumamos el Buyer's Premium (la comisión), los gastos de manipulación y envío, y las tasas de aduana, la cosa deja de ser tan rentable y apetecible. En una puja reciente nos hicimos con unas tiras estupendas del Moon Moolins, de Frank Williard (un autor clásico detrás del que llevábamos bastante tiempo) por poco más de 100 euros. Nos frotábamos las manos y los ojos. Una vez cumplimentados todos los trámites de tasas, gastos de envío y aduanas, el precio inicial se doblo sobradamente.

Pero para constatar la existencia de una burbuja de oríginales, sólo hay que echarle un vistazo a las cifras que alcanzaron algunas de ellas en una puja posterior de la misma casa de subastas. Atención a los precios de venta de las siguientes páginas (algunas de ellas muy representativas, es cierto) de Frank Frazetta, Lee Elias, Jack Kirby o Frank Miller (tampoco se nos asusten con el precio alcanzado por el ejemplar de Action Comics #7); a su lado, las estupendas páginas de Herriman y Winsor McCay parecen baratas.


Lo realmente paradójico es que cuando comenzamos con nuestra colección, en general era mucho más sencillo hacerse con una pieza de un autor clásico del cómic estadounidense por un precio módico que con la de un dibujante español o europeo de renombre. Las tornas han cambiado. Por eso, si a alguno de ustedes les pica el gusanillo del coleccionismo o quieren darse un capricho, nuestra recomendación es que se acerquen a webs locales de venta como Todocolección o a páginas españolas como Artcoholics (mucho material de los autores españoles en Marvel y DC), ECC Arte y Coleccionismo (algunos de los clásicos del cómic español), Yojimbo Cómics (con obras de las grandes estrellas del cómic actual en nuestro país: Paco Roca, David Rubín, Cristina Durán...) o El arte del cómic (con un amplio surtido de páginas españolas, estadounidenses y europeas). 

En el mercado europeo también se está notando la burbuja en la mayoría de las galerías importantes, pero siguen existiendo tiendas online en las que aún pueden encontrarse obras interesantes a precios razonables: tres de nuestras favoritas son la canadiense The Beguiling (con lo más granado del cómic independiente) y las italianas Hollow Press (una cueva de tesoros del underground contemporáneo) y Tavoleoriginali.net (con un surtido muy interesante de cómics italianos, norteamericanos e hispanoamericanos). En todo caso, añadir una nueva pieza a tu colección es emocionante, pero el juego de rastrear y descubrir oportunidades también puede ser un estupendo entretenimiento.

jueves, agosto 27, 2020

Cómics esenciales 2019, de Jot Down y ACDCómic

La publicación con los mejores cómics del año a cargo de Jot Down y la ACDCómic va camino de convertirse en (gloriosa) tradición. Por cuarto año seguido, se ha editado el anuario con los mejores cómics de este curso. Y, por cuarta entrega, hemos participado en Cómics Esenciales 2019 reseñando una de nuestras lecturas favoritas del año. En esta ocasión hemos juntado algunas letras sobre esa bendita rareza que es Guy, retrato de un bebedor, de Olivier Shrauwen y Ruppert & Mulot, publicada por Fulgencio Pimentel. Un cómic que desborda cualquier etiqueta estilística para poner patas arriba el género de aventuras y reflexionar acerca de la condición humana.

Como siempre, pueden adquirir el anuario a través de la tienda web de Jot Down. Les dejamos aquí con el índice del volumen y con los primeros párrafos de nuestro artículo para abrir boca e invitarles a morder el anzuelo.

Parecía un cómic de piratas

Por Rubén Varillas

Olivier Schrauwen lleva años descolocando a sus lectores y a la crítica con una sucesión de cómics ajenos a géneros o escuelas. Es belga, sí, y su estilo parece una línea clara actualizada y despojada de adornos, pero sólo a veces. Otras, creemos estar ante un adepto anacrónico del underground más alucinado y surrealista de los 60-70; y, en ocasiones, tenemos la tentación de situarle dentro de ese expresionismo esquemático contemporáneo que ha encumbrado a autores como Gipi, Blain, Blutch o Sfar… No es fácil encasillar su obra, sin embargo, sí que podemos reconocer en su trabajo una línea creativa que le vincula con las vanguardias históricas mediante un proceso de actualización postmoderna. Es ese el nexo que conectaba a Mi pequeño con el modernismo y con el surrealismo, con el ornamento art déco y con los cadáveres exquisitos; o el que explicaba el dadaísmo de Arsène Schrauwen, igualmente salpicado de ensoñaciones surrealistas freudianas.

También encontramos esa devoción hacia la vanguardia y sus mecanismos en la obra de Jérôme Mulot y Florent Ruppert; en muchos casos, como paso previo a una deconstrucción de sus convenciones y su manipulación metaficcional. No faltan ejemplos en su bibliografía: cómics que desbordan los límites impuestos por los géneros tradicionales (Le Tricheur), ruptura de expectativas (Maison Close; La técnica del perineo), composiciones vanguardistas (Safari, Monseigneur; Panier de singe), etc. Los juegos del lenguaje de Ruppert & Mulot beben de la autorreferencialidad contemporánea y de su atracción por la experimentación interdiscursiva, sin dejar de mirar a los hallazgos modernistas de las vanguardias clásicas...

lunes, agosto 10, 2020

Esenciales ACDC 2020 (primer semestre)

Un semestre más la Asociación de Críticos y Divulgadores de Cómic de España presenta su selección de Cómics esenciales correspondiente a la primera mitad del año 2020. 

El listado lo componen treinta novedades y cinco reediciones, elegidas de entre todos los cómics publicados en España entre enero y junio.

La Asociación de Críticos y Divulgadores de Cómic de España (ACDCómic) presenta la primera ronda de sus ‘Esenciales 2020’, la selección semestral de cómics con la que esta organización busca destacar algunos de los títulos más relevantes de cuantos se han editado en nuestro mercado en dicho periodo. Con estas treinta novedades y cinco reediciones se pretende configurar una "guía de lectura" orientativa que puede servir de referencia a aficionados al medio y a lectores habituales, pero también a librerías, bibliotecas y profesionales de la gestión cultural. Como no podía ser de otra manera, las excepcionales circunstancias provocadas por la pandemia del coronavirus durante los pasados meses también han tenido sus efectos sobre el mercado español de cómics. Por un lado, al dificultar la salida de novedades editoriales y concentrarlas tanto entre enero y febrero como entre mayo y junio, y por otro, porque algunos de los títulos elegidos son fruto en mayor o menor medida del confinamiento. Es el caso, entre otros, de El murciélago sale a por birras de Álvaro Ortiz, un divertimento que nació en Twitter y pasó al papel con poco tiempo de diferencia, o también de Bigfoot de Pau Valls, cómic en formato digital que el dibujante valenciano puedo acabar durante esas fechas, y de Manifiestamente anormal de Max, la reacción airada y rápida del veterano historietista mallorquín ante la actitud de determinados colectivos y figuras públicas.

En lo referente al resto de seleccionados, destacan cuantitativamente los títulos de manga clásico, de cómic europeo y de novela gráfica estadounidense. El primer grupo englobaría a El chico de los ojos de gato de Kazuo Umezu, Cráter de Osamu Tezuka, Los sentimientos de Miyoko en Asagaya de Sinichi Abe o, ya en el capítulo de reediciones, La rosa de Versalles de Riyo Ikeda. En cuanto a la segunda categoría, podríamos señalar la presencia de Verdad de Lorena Canottiere, Squeak the Mouse de Massimo Mattioli, Preferencias del sistema de Ugo Bienvenue o 'Melvina' de Rachele Aragno. Y en la última de estas categorías entrarían, por ejemplo, Mis cien demonios de Lynda Barry, ¿Me estás escuchando?' de Tillie Walden, Isolada de Keiler Roberts o Devastación de Julia Gfrörer, curiosamente todos ellos de autoría femenina.

Por supuesto, el cómic español también está presente de manera significativa. Desde historietistas jóvenes, caso de Nadia Hafid o Irene Márquez, con El buen padre o Esto no está bien, respectivamente, a escritores y dibujantes con trayectorias bien contrastadas: el retorno de Santiago García y Javier Olivares con La cólera, la primera colaboración de Hematocrítico con Albert Monteys en Leyendas del recreo, o la adaptación del best seller de Fernando Aramburu, Patria, a cargo de Toni Fejzula.

La lista completa de ‘Esenciales’ para el primer semestre de 2020, en orden alfabético, es la siguiente:

Novedades 

  • ¿Me estás escuchando? de Tillie Walden (La Cúpula)
  • A través de Tom Haugomat (Pípala)
  • Bigfoot de Pau Valls (Autoedición digital)
  • Cassandra Darke de Posy Simmonds (Salamandra Graphic)
  • Cráter de Osamu Tezuka (Planeta Cómic)
  • Devastación de Julia Gfrörer (Alpha Cómic)
  • El buen padre de Nadia Hafid (Sapristi)
  • El chico de los ojos de gato de Kazuo Umezu (Satori)
  • El humano de Lucas Varela y Diego Agrimbau (La Cúpula)
  • El murciélago sale a por birras de Álvaro Ortiz (¡Caramba!)
  • Epiphania, de Ludovic Debeurme (Kraken)
  • Estela plateada: Negro de Donny Cates y Tradd Moore (Panini)
  • Esto no está bien de Irene Márquez (Autsaider)
  • Harley Quinn: Cristales rotos de Mariko Tamaki y Steve Pugh (Hidra)
  • Isolada de Keiler Roberts (Alpha Cómic)
  • La cólera de Santiago García y Javier Olivares (Astiberri)
  • La espiral de Aidan Koch (AIA / Ediciones Valientes)
  • Leyendas del recreo de Hematocrítico y Albert Monteys (Anaya)
  • Llamarada de Jorge González (ECC)
  • Los sentimientos de Miyoko en Asagaya de Sinichi Abe (Gallo Nero)
  • Manifiestamente anormal de Max (La Cúpula)
  • Melvina de Rachele Aragno (Liana Editorial)
  • Mis cien demonios de Lynda Barry (Reservoir Books)
  • Patria de Toni Fejzula (Planeta Cómic)
  • Preferencias del sistema de Ugo Bienvenue (Ponent Mon)
  • Queridos difuntos de Lorenzo Montatore (Sapristi)
  • Squeak the mouse de Massimo Mattioli (Fulgencio Pimentel)
  • Sunny sunny Ann! de Miki Yamamoto (Astiberri)
  • The Shaolin Cowboy de Geof Darrow (Norma)
  • Verdad de Lorena Conottiere (Liana Editorial)

Reediciones

  • Ernie Pike de H. G. Oesterheld y Hugo Pratt (Norma) 
  • Essex County de Jeff Lemire (Astiberri) 
  • Estela plateda Omnibus de Dan Slott y Michael y Laura Allred (Panini) 
  • La ciudad al atardecer. El país de los cerezos de Fumiyo Kouno (Kodai) 
  • La rosa de Versalles de Riyo Ikeda (ECC)

ACDCómic es una asociación sin ánimo de lucro que agrupa a personas que realizan trabajos de periodismo, crítica, estudio, comisariado y otras actividades teóricas y divulgativas relacionadas con el cómic. La asociación se constituyó en 2012 con la voluntad de colaborar en la difusión del trabajo que ya desarrollan sus miembros de forma individual, emprender iniciativas conjuntas que no se podrían afrontar de forma separada y servir de interlocutor ante otros colectivos o instituciones. 

En la selección de los Esenciales del primer semestre de 2020 han participado cuarenta miembros de ACDCómic: Anna Abella, Daniel Ausente, Agus López “Bamf!”, Mikel Bao, Octavio Beares, Pablo Begué, Josep Maria Berengueras, David Brieva, Jordi Canyissà, Marc Charles, Oriol Estrada, David Fernández de Arriba, Iván Galiano, Manuel González, Julio Andrés Gracia Lana, Óscar Gual, Cristina Hombrados, Raúl Izquierdo, Jesús Jiménez, Joan S. Luna, José L. García Vargas “Jota Lynnot”, Javier Marquina, Elena Masarah, Diego Matos, Pedro Monje, Francisco Naranjo, Josep Oliver, Pepo Pérez, Carolina Plou, Juan Royo, Francisco Sáez de Adana, José Andrés Santiago, Óscar Senar, Xavi Serra, Jose A. Serrano, Jon Spinaro, Raúl Tudela, Jaume Vilarrubí, Gerardo Vilches y Jesús García “Yexus”.

domingo, julio 26, 2020

La espiral, de Aidan Koch. El arte de la insinuación

A pesar del éxito de su propuesta, Thierry Groensteen presintió que las conclusiones que obtuvo en Systeme de la bande dessinée (The System of Comics, en su edición inglesa, más asequible y fácil de encontrar) presentaban algunas lagunas analíticas. Su exhaustivo acercamiento semiótico a las herramientas del cómic ofrecía una visión comprehensiva del medio, pero no era aplicable a todas sus variantes de forma genérica. La publicación en 2011 de Bande dessinée et narration (Comics and Narration), doce años después de su primer estudio, pretendía corregir aquellas carencias. En esta nueva obra, por ejemplo, el crítico francés daba cuenta de los llamados cómics abstractos; una variante conceptual y estilística del medio que en años recientes está adquiriendo cada vez más relevancia y adeptos (sobre todo después de la publicación de esta antología de referencia

En el capítulo 1 de Bande dessinée et narration, Groensteen parte de las ideas y conceptos planteados por Andre Molotiu para distinguir entre cómics puramente abstractos (aquellos que se basan en relaciones de contigüidad, yuxtaposición, ritmo o "solidaridad icónica", sin llegar a guiarse por una narratividad coherente) y esos otros cómics que combinan elementos figurativos junto a cierto grado de abstracción narrativa o estilística; Groensteen utiliza la etiqueta "cómics infranarrativos" para definirse a este segundo tipo. En ambos casos estaríamos ante obras que se mueven en un territorio cargado de ambigüedad, obras que parecen escapar de los límites convencionales adscritos a las narrativas comicográficas.

Nos hemos acordado de Groensteen y Molotiu porque la reciente publicación en nuestro país de La espiral, de la artista multidisciplinar Aidan Koch, invita a retomar sus ideas sobre el cómic abstracto. El cómic de Koch resulta un buen ejemplo de eso que el francés denominaba cómics infranarrativos; aunque su especial idiosincrasia experimental invite a pocas categorizaciones estrictas. Se trata de obra que se mueve en gran medida en un plano de secuenciación simbólica y solidaridad visual más que de narratividad lineal o causal. Recae en el lector la responsabilidad de construir significados y establecer una lógica secuencial (no siempre narrativa).

Como señalaba Gerardo Vilches no hace demasiado, hay "obras que permiten una lectura narrativa convencional, sin ningún tipo de corte abrupto, pero cuyos significados reales resultan abstractos en cuanto que no se enuncian a través de textos ni son inteligibles de un modo unívoco...". Ese sería el caso parcial de la obra que tenemos entre manos. Un ejemplo de que –como afirma el propio Vilches– "la abstracción es un grado".

No queremos decir con ello que La espiral carezca por completo de una "historia". Se trata de un ejemplo intermedio entre narratividad y cierta abstracción. El cómic combina globos y diálogos, en los que se desarrollan secuencias de acontecimientos, junto a dibujos y viñetas apenas figurativos. El lector sólo puede dejarse guiar por intuiciones: se adivina un triángulo amoroso, una historia de amor y separación, y la necesidad de tomar distancia para comenzar de cero. Los tres personajes que protagonizan el relato comparten un pasado del que apenas percibimos ciertos retazo. Los diálogos fragmentarios y las escenas descontextualizadas se combinan con capítulos digresivos que complementan la trama principal desde un plano simbólico (como esos episodios que recurren a la metáfora clásica de los dos ríos que confluyen antes de desembocar). Las secuencias de imágenes abstractas (dibujadas en un estilo informalista que se despliega en diferentes grados de abstracción) funcionan en un nivel de complementariedad similar: el de la creación de imágenes sinestésicas que añadan matices emocionales a los personajes y ayuden a configurar esa subjetividad apenas esbozada que hemos mencionado.  Así, la "narración" de La espiral se construye sobre todo en un plano emocional a través de los escenarios simbólicos que ayudan a entender a sus personajes y el desarrollo de una historia que sólo esboza intuiciones. 

El cómic de Aidan Koch hará las delicias de esos lectores que no temen adentrarse por los nuevos caminos del cómic y sus recorridos más experimentales, una de esas obras que más que leerse necesitan ser construidas en la cabeza del lector. 

Les dejamos con dos entrevistas recientes que nos ayudarán a entender mejor la personalidad y la poética de Aidan Koch, una artista que se mueve con naturalidad entre las viñetas y las galerías de arte contemporáneo.

"Aidan Koch (du9)"

 

 

lunes, julio 13, 2020

La Residencia de Historietistas. Un boletín que es un botín

Una de las mejores ideas que hemos tenido últimamente por lo que respecta a la inversión viñetera es suscribirnos a esa locura con forma de boletín denominada La Residencia de Historietistas. Si leer tiene siempre algo que ver con participar y autoinvitarse a fiestas ajenas, en el caso de esta peculiar publicación de diez números, a la fiesta sólo se accede con invitación numerada.
Bajo la apariencia de un fanzine de lujo, encontramos una publicación en tamaño DIN A5 que encierra a lo más granado del cómic español. Max, Fermín Solís, Juan Berrio, Fontdevila, Silvestre, Sento, Javier Olivares, nuestro amigo López Cruces..., y así hasta lo que será un total (un máximo, en realidad, porque también el club de artistas invitados es exclusivo) de 50 autores de cómic e ilustradores españoles.
Como se nos relata en el editorial del primer número, la propuesta cobró forma cuando Juanjo el Rápido, otro de esos nombres ilustres del cómic español, le tomó la palabra a su amigo Juan Berrio y contactó con Ricardo Esteban (editor de Nuevo Nueve) para publicar por suscripción durante 20 meses un fanzine/revista/boletín numerado y personalizado. Sólo se publicarían 250 ejemplares y únicamente cuando se alcanzara el número suficiente de suscriptores para hacer viable el proyecto durante sus diez números de vida. Considerando que los 50 primeros ejemplares están reservados a los 50 colaboradores y autores participantes, eso dejaba 200 ejemplares para suscriptores. Éstos recibirían por correo sus ejemplares debidamente numerados y personalizados. 
El hecho de que se trate de una serie limitada y numerada hace de La Residencia de Historietistas un objeto de colección. Para ahondar en esta idea, cada uno de los números resulta único al incluir dentro de sus páginas su propia portada reciclada (fragmentos recortados de cómics antiguos), que el lector deberá pegar en la cubierta de su ejemplar. (Los dos primeros boletines incluyen en su interior alguna otra sorpresita que no vamos a desvelar aquí.)
Por lo que respecta al contenido, el número 1 y 2 ponen el nivel muy alto. Sus páginas alternan cómics a una página e ilustraciones alrededor de un tema monográfico propuesto por alguno de los colaboradores de la publicación. El primer número está dedicado al "Abecederario" y el tema del segundo es "Mi casa" (Juan Berrio promete que la idea surgió antes del periodo de cuarentena)
No estamos seguros de que aún queden suscripciones libres, pero si lo desean, pueden intentarlo aquí. Si quieren saber más de este proyecto, Juanjo el Rápido lo explica con detalle en esta entrevista