domingo, noviembre 14, 2010

Virtusismo en el arrozal.

Nos ha llegado un correo a nuestro buzón que nos ha dejado alucinados (debemos de haber sido los últimos en recibirlo). Tanto, que vamos a hacer algo que no debería repetirse demasiado, pero que, quizás, nos dé esas respuestas de las que carecemos: vamos a utilizar fotos e información anónima (bien extendida por la blogosfera, por otro lado) para ilustrar el post. Si alguién puede completar los huecos (fotógrafo, fuente, autoría del texto...), que lo haga y nos lo haga saber.

Dicho lo cual, imagínense que la artesanía se mudara en virtuosismo artístico. Mejor dicho, imagínense que la mano de obra, la fuerza motriz laboral, terminara convertida en obra de arte perecedera, al estilo de las instalaciones, intervenciones o manipulaciones de los artistas de los 60 (las de los Fluxus, el Accionismo Vienés o el Land Art). Obreros anónimos (agricultores en este caso) al servicio de la fugaz belleza: hablamos de arte vivo, de cuadros en el arrozal.
 
Resulta que en 1993 los comités de aldea de Inakadate decidieron utilizar sus arrozales para recrear diferentes imágenes y motivos gráficos, aprovechando las diferentes fases de crecimiento del arroz en la plantación. Partiendo de "ilustraciones" suficientemente conocidas, estos creativos agricultores empezaron a utilizar diferentes variedades de arroz para diferenciar tonalidades y matices en su obra; señala nuestro anónimo texto: "...arroz un poco morado y amarillo Kodaimai junto con sus hojas verde del local Tsugaru-hojas, una variedad romana, para crear los patrones de color en el tiempo entre la siembra y la cosecha en septiembre".
 Continuamos citando: "En 2005, los acuerdos entre los propietarios de tierras permitieron la creación de enormes espacios de arte con plantas de arroz. Un año más tarde, los organizadores empezaron a utilizar computadoras para diseñar con precisión cada parcela de plantación de las cuatro variedades de arroz de diferentes colores que llevan las imágenes de la vida."
 Una de esas curiosidades internáutico-artísticas que tarde o temprano llegan a nuestros correos (a nosotros nos ha llegado tarde, lo sabemos). Es cierto que en este trabajo hay mucho de preciosismo y esteticismo, y mucho más de cooperación artesana que de creatividad conceptual, pero no me negarán que la originalidad de la propuesta la hace merecedora de difusión. A veces, ya ven, nos emocionamos como niños con el trabajo grupal, con la cooperación artística popular al servicio del espectáculo visual. Estamos hechos unos bolcheviques laicistas de aupa, que le vamos a hacer.

Ah, ¡y aparece Doraemon!

6 comentarios :

PEJAC dijo...

Impresionante...
La de Hokusai está sembrada!
Un abrazo

Little Nemo's Kat dijo...

¡Ja, ja! Un comentario bien plantado ;)

Crowley dijo...

Impresionante, ¡qué virtuosismo!.
Saludos (Para Doraemon también).

Little Nemo's Kat dijo...

¡Sí que lo es, sí! Gracias por la visita. Ya le paso los recuerdos a Doraemon ;)

Saludos

Olalla dijo...

Pero qué maravilla de intervención

(todas ellas, hasta la que firma).


Besos,

Little Nemo's Kat dijo...

A lo que no lleguen la paciencia y la sensibilidad nipona, no llegará nunca nadie.

Besos, doña Olalla ;)