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viernes, noviembre 02, 2018

Usted #9, de Esteban Hernández. Siempre hacia adelante

Esteban Hernández ha publicado este año la novena entrega de Usted, un fanzine que, recordemos, ya obtuvo su reconocimiento en el Salón de Cómic de Barcelona 2012, pero que no deja de mejorar. A esta nueva entrega (en una edición numerada de 200 ejemplares) le sientan estupendamente su formato apaisado con lomo, la combinación de historias a color con otras en blanco y negro o bitono y el empleo de un papel satinado de alto gramaje. Siempre avanzando, siempre buscando. 
Once historias cortas, con diferentes apuestas estilísticas y recorridos narrativos, completan el fanzine. Casi todas ellas unidas por el hilo sutil de la confesión autobiográfica y de la vivencia existencial. Detrás de cada protagonista de Esteban Hernández, con sus diferentes estilos gráficos y perfiles físicos, se descubre casi siempre al autor mismo en primerísima persona. 
La primera serie de historias despliega cuatro episodios breves de la vida de un mismo protagonista ("Armonía", "Todo eso pasó", "Mi nuevo, solitario y anónimo vecino" y "Es verdad"), conectados entre sí gracias al mencionado tono existencialista que define la obra de Hernández. Más adelante en el fanzine, otras historias ("Como campanas", "Si quieres escríbele algo útil al anciano que serás", "No lo sé" y "Rudimento") volverán a recuperar esa misma impronta temática y gráfica (uso del color y un trazo similar). Los cuatro relatos que completan el tebeo ("¡Bronca!", "Gatos", "Todos somos el hombre saludable" y "El humor en forma") ofrecen variantes estilísticas (se acentúa el trazo caricaturesco), técnicas (se reduce el empleo del color al bitono) y temáticas (abunda la anécdota sobre la reflexión), pero no acaban de abandonar el espíritu confesional de Hernández.
Las reflexiones filosóficas de andar por casa presentes en este nuevo número de Usted son un ejemplo de la capacidad introspectiva del autor y de su atención a las pequeñas cosas: a los estados de ánimo volátiles y a las penumbras cotidianas que perfilan una personalidad a base de resacas, deudas, obligaciones laborales y compañías molestas; a las reflexiones introspectivas que encierran los secretos del mundo; o, sencillamente, al desorden doméstico que nos obliga a revisar rutinas y a configura otras nuevas. 
Pese a su íntima abstracción filosófica, es éste de la "filosofía doméstica" un nicho temático en el que el cómic se adentra con relativa frecuencia. Reconociéndole la paternidad del "género" a Robert Crumb, Esteban Hernández emparenta con otros autores muy diversos como Kevin Huizenga o Joe Decie. Lo que más sorprende en el ciudadrealeño, no obstante, es que, para desplegar sus intimidades reflexivas, apueste por un estilo gráfico profundamente antinaturalista y continuamente cambiante. En Usted #9 hay ejemplos numerosos de esa alternancia estilística que discurre desde el caricaturismo ligeramente cubista a la deformación grotesca. Esteban Hernández en estado puro. 

martes, marzo 31, 2015

Kovra #6 en Culturamas. El camino del underground

Kovra, el fanzine de Martín López & Cia, se está convirtiendo en un verdadero referente nacional del cómic subterráneo y la experimentación valiente. Ya lo deja ver su casa nodriza.
En el último artículo que hemos escrito para Culturamas, nuestra revista cultural online de cabecera, les hablamos de todo ello y desmenuzamos algunos de los secretos más jugosos de Kovra #6, la última entrega fecunda de este fanzine que parece un antología de jovenes valores. El artículo, se lo anunciamos en el título de este post: "KOVRA #6. El camino del underground."

martes, octubre 28, 2014

Fanzineando. Desde abajo y Usted.

Nos han llegado recientemente dos fanzines de esos que no hay que pasar por alto.
Ni conocíamos a Don Rogelio, ni su discográfica/editorial Ediciones Calamidad. Por eso nos ha sorprendido muy gratamente la lectura de la primera entrega de Desde abajo. "Arte desde la periferia", underground del bueno, nos vamos a enganchar a las aventuras del Lobo Pérez, nos parece. El tebeo incluye casi todos los ingredientes del comix más perro y arrabalero: ironía ácida, mensaje a contracorriente, sexo, drogas y violencia de lo más explícitos ("disapproved by the comics code authority", reza en su portada), incorrección política y un dibujo sucio, sucio, que bebe del underground más malote de Clay Wilson y algunos de sus seguidores, como el primer Mike Ratera.
 
De fondo, una distopía protagonizada por outsiders y malos bichos que ponen en jaque a un sistema autárquico e intervencionista con sus desafíos constantes contra la autoridad. Digamos que Desde abajo #1 arranca con una actualización de aquel Fahrenheit 451 del genial Bradbury:
Como ministro electo en ilustración pública y propaganda soy el único con poder moral en la elección de las representaciones culturales correctas. Así pues queda regulado el consumo cultural única y exclusivamente a formatos digitales, distribuidos por los canales oficiales. Esto os libra de poder consumir contenidos totalmente inapropiados (y ahora ilegales), ya sea por descuido, engaño o algún arrebato de loca excentricidad.
Así las cosas, ¿qué mejor transgresión que la de un dj animalizado, alias Lobo Pérez, que se dedica a pinchar vinilos punk desde una emisora de radio pirata que trae en jaque a todas las fuerzas del estado? Lo dicho, underground en estado puro adaptado al signo de los tiempos. Muy recomendable, échenle un vistazo.
De segundas, nos hemos dado el gustazo de entregarnos a la cita anual con una de nuestras publicaciones españolas favoritas: el fanzine Usted de don Esteban Hernández, que ya ha llegado ni más ni menos que a su octava entrega. Una de esas lecturas que no fallan nunca y que en esta ocasión, además de mantener su nivel de calidad, cuenta con la participación invitada de Miguel B. Nuñez y Paco Alcázar.
Dentro de su intelectualidad y exigencia habituales, descubrimos en Usted #8 una vena surrealista macarra que no le conocíamos a Esteban Hernández en Homenaje al ciudadano. Leemos con interés las derivaciones metafísicas con trasfondo criminal de Rodarán cabezas, el psicologismo autorreflexivo de relatos como Tres lecturas, 60.000 euros o En un lugar de la Mancha, y las divagaciones existenciales (y existencialistas) de No me lo invento, Está ocurriendo y Si se te cae un lapicero al suelo se mella.
 
Esteban Hernández continúa corriendo la carrera de fondo de un dibujante diferente, un autor que elude la narración tradicional para adentrarse en las complejidades del intelecto y el desmenuzamiento de la psique secuenciada en viñetas. Sus historietas son difíciles, como lo es su discurso, pero detrás de cada página, el lector encuentra un motivo para la reflexión y la introspección. Como siempre, el esfuerzo vale la pena.

lunes, diciembre 31, 2012

Del fin del mundo y otras Crudas historias.

A punto de entrar en el 2013 y todavía coleando entre píxeles, redes globales y vínculos internáuticos. Aunque, gracias a políticos, banqueros y macroempresarios codiciosos lo haya parecido, parece que la olla a presión global aún no ha reventado. Sospechamos, sin embargo, que como decía aquel visionario el milenarismo va a llegar... aunque sea con unos lustros de retraso.
Encontramos designios evidentes en algunas lecturas que hemos abordado recientemente. Muchos, por ejemplo, en el último número de La Cruda; esa revista de arte minoritaria que nació bajo una muerte anunciada y no deja de renacer año tras año, que por el número 6 se llega ya.
Lo hemos dicho antes en esta casa, La Cruda es una anomalía editorial. La publicación de Nacho Simal y Gonzalo Rueda no es un fanzine, ni una revista al uso, pero tampoco un libro, cómic o catálogo de arte. Es un poco de todo ello y más. Es un muestrario de arte contemporáneo de más de cien páginas, un escaparate perfecto para ver lo que está pasando en el universo pop y en el panorama icónico del S.XXI. En sus páginas se mezclan referencias de algunos de los discursos artísticos que están moviendo la máquina cultural contemporánea: encontramos cómics, pintura, arte urbano, instalaciones, dibujos e ilustraciones... Un muestrario inmaculado de cómo las artes nobles están viviendo un trasvase popular, de cómo la conexión global, la enciclopedia universal y la información absoluta que ofrece Internet, se está reflejando de forma decisiva en la concepción viral del ocio actual y de la recepción artística. Y aquí seguimos.   
Pensábamos en ello el otro día cuando descubrimos La literatura en la Play, el nuevo blog que un viejo amigo, Antonio Gil, ha estrenado para eldiario.es. En él, el profesor universitario da cuenta de las interrelaciones y vínculos que se establecen entre los diferentes vehículos narrativos de la cultura actual, léanse, la novela, el cómic, el cine, el vídeojuego y la animación. La Cruda funciona en un nivel similar, pero aplicado al arte plástico y desde un punto de vista puramente expositivo. En sus páginas, el lector/espectador encontrará un muestrario de la interdiscursividad icónica que agita este agitado mundo que amenaza con romper costuras antes que después.
Resulta curioso constatar cómo muchos de los artistas que habitan en las páginas de La Cruda 6 apuestan por esa misma idea. Desde los dibujos a tinta de Heiko Muller (sucios, desasosegantes, despiadados) a las ilustraciones/grabado/collage de David Curto (empapados en crítica social, mala uva y una agría visión decimonónica del mundo contemporáneo) o las bestias de Nacho Simal, muchos de los autores incluidos en el volumen rezuman escepticismo y una visión ciertamente cínica, cuando no salvaje, de la vida. Otros, apuestan por la desfiguración pop y el aire cartoon para asomarse a la realidad mutante: es el caso de los monstruos polimórficos del genial Jim Woodring, dibujante clásico del underground menos clásico y uno de los artistas pop que más influencia ha tenido en el universo plástico contemporáneo. La pintura de Gonzalo Rueda se mueve en la órbita del surrealismo pop de los Gary Baseman (que también ha aparecido alguna vez en las páginas de La Cruda) o de Mark Ryden, incidiendo en el detallismo y en un realismo dislocado como punto de partida para su obra. En una línea similar se mueve el trabajo de Julio Falagan. Nunca lo habíamos observado así, aislado, excindido y troquelado: la obra de la que proceden los fragmentos recogidos en La Cruda es en realidad un cuadro de varios metros de largo (Eldía de la hecatombe), construido alrededor de pequeños lienzos encontrados (en rastros y baratillos), que aparecen cosidos al lienzo principal en un continuum de locura kitsch y serie B de devastaciones (con sonido incluido). Nos gustó verlo en su día en el DA2 y toquetear los botones de su panel de mandos sonoro, y nos ha divertido verlo troceado ahora en La Cruda.

Quizás resulta exagerado emplear el calificativo “nihilista” para referirse a la obra de Anders Nilsen, pero lo cierto es que los dibujos y los cómics del norteamericano son ejercicios de desolación y tristeza genuina: sus bosques de chatarra y sus cervatillos abandonados en paisajes abandonados anuncian un apocalipsis interior, privado, que llega más hondo que la devastación de un Gozilla cualquiera. Nos encanta Nilsen, aunque nos joda el día. También nos gustan mucho, nos hemos cansado de decirlo, las instalaciones superheroicas de Martín Vitaliti. Sus collages de explosiones, colapsos arquitectónicos (viñeteros) y aceleraciones vertiginosas nos parecen inteligentes ejercicios de deconstrucción postmoderna; una suerte de desmitificación heroica del héroe dorado y argento.
En otros casos, la crítica tiene que ver con la ironía y el extrañamiento. Sucede con el falso orientalismo e indigenismo de los trabajos de Carratalá Rey, con la abstracción expresionista secuenciada con aire surreal de Xabier Robel (que nos recuerda a los “Primitivos cósmicos” del nuevo cómic estadounidense, que diría don Santiago). Mucha ironía y extrañamiento “clowsiano” (“lynchiano”, “burnsiano”) hay en el cartelismo de Jorge Alderete y en las falsas portadas de los falsos tebeos de Luis Pérez Calvo (a medio camino entre los trabajos híbridos de Judas Arrieta y aquellos míticos e irreverentes collages de Haring, de los que les hablamos aquí).
Por lo que respecta al cómic, en La Cruda 6 vuelve a aparecer un clásico cuasi-olvidado del cómic español, nuestro Charles Burns particular, el gran Martí, que nos vuelve a entregar una de sus historias de desasosiego y alienación costumbrista gore. El volumen abre con el trabajo de uno de los autores revelación del último cómic europeo, Brecht Evens (autor de Un lugar equivocado y Los entusiastas), que nos ofrece una muy divertida colección de tiras paródicas que desmontan la mitología clásica y la cuentística infantil en clave metaficcional. Son divertidos también el homenaje musiquero “sheltoniano” de Karim Lebbal y los cadáveres exquisitos sobre un mismo guión, del colectivo holandés Lamelos, que juega con estilos y referentes comicográficos muy diversos para completar cuatro páginas llenas de amor y muerte.
Ya ven, a punto de entrar en el 2013 y estos chicos de La Cruda que no dejan títere con cabeza. ¡Qué el año que llega nos pille uncidos!

martes, diciembre 25, 2012

Por Navidad, Buendolor para Usted.

No se nos ocurre mejor desconexión navideña que la de navegar entre viñetas para escaparse de banquetes excesivos, masificaciones celebratorias y jingles machacones. Hoy les invitamos a leer cómics de calidad en formato pequeño y autoeditado. Ya saben ustedes cuánto nos gustan los minicómics y los fanzines hechos con mimo. Tenemos dos ejemplos recientes que cumplen con todas las premisas.
Esteban Hernández lleva ya nada menos que siete números publicados de su fanzine Usted. Toda una caja de sorpresas que encierra entre sus páginas muchas de las fobias, filias y reflexiones de su creador. Más aún en este número en el que todas las historias son suyas. Siguiendo el itinerario de los Usted, uno percibe además la evolución artística de un creador que cada vez es mejor dibujante; se adivina el refinamiento de su línea detallista, su trabajo con los fondos, primoroso y expresivos, y su empleo del color y las masas de grises como elecciones plásticas que aportan profundidad y tridimensionalidad a sus imágenes (y que a nosotros nos gustan mucho más que esa línea clara diáfana que emplea en otras historias).
Usted #7 está todavía mejor dibujado y editado que los ejemplares anteriores (que también nos gustaron mucho), pero además funciona como ejercicio autorreflexivo de calado hondo: desde su estupenda e intrigante portada nocturna, el lector adivina que, para el artista, algunos de los relatos que lo componen son en realidad un fragmento de consciencia, un ejercicio de exorcismo autoconfesional (como en los casos de 12:30 a.m., Metaduelo, Aún me pasa poco o Sea como fuere, en la que desarrolla el episodio de un viaje frustrado a Colombia, en el que, nos tememos, estuvo implicado un amigo transatlántico de este blog). En otras ocasiones, Esteban Hernández recurre al humor absurdo agridulce (la serie Mik i Kim) o a anécdotas cotidianas con poso reflexivo existencial (Ciprés, Ocurrió aquí al lado o Iván utilizaba el transporte público), para desarrollar su catálogo de patologías y anomalías sociales. A nadie puede extrañar que Usted fuera el fanzine ganador del último Salón de Barcelona.
El segundo fanzine que hemos disfrutado recientemente es el número tres del Buendolor de Nofu (Álvaro Nofuentes). Otro buen amigo de esta bitácora, que regresa después de su experiencia en la Escuela Europea de la Imagen de Angulema (a donde llegó con una beca de la Caixa, señal de que este tipo de iniciativas rinden sus frutos antes de que los gestores de la nada decidan cancelarlas).
Siguiendo un itinerario cruzado al de Esteban Hernández, en el nuevo número de Buendolor aparecen más autores invitados que nunca: encontramos historias del propio Nofu, claro, pero también hay viñetas de Mai Li Bernard, Marcos Prior, Martín López, Micharmut o del mismo Esteban Hernández; cruce de caminos… Todos los relatos orbitan alrededor de un único tema y concepto creativo: “Experimentando con sexo”. Dos nociones felizmente complementarias. Lo observamos ya en la portada, en la que conviven el Pato Donald, Daisy y un muy lubricado troquelado vaginal. Envidando.
En su señalado afán experimental, las historias de Buendolor #3 eligen recorridos muy diferentes, incluso divergentes: así, pasamos del lirismo sexual explícito de Gorrión herido (de Berliac), a la pesadilla onanista de Esteban Hernández en Tres lecturas y el erotismo simbólico de Que no se acabe, del propio Nofu, de Balla Balla, de Lisa Lugrin y de A veces imagino, de Maxime Jeune y Camille Albaret… Muchos fluidos para empapar los relatos que conforman Buen dolor #3. Otro fanzine de aquí que sigue haciendo méritos y reuniendo argumentos para merecer nominaciones y agasajos varios.
Ya ven, no se puede felicitar la Navidad mejor: turrón del duro y polvorones envueltos en viñetas.

lunes, octubre 01, 2012

Optic Nerve #12, de Adrian Tomine. La sombra de Ware.

A estas alturas, la sombra de Mr. Ware no es que sea alargada, sino que amenaza con cubrirlo todo. Hasta las rendijas de ventilación del, aún por llegar, nuevo cómic.
Viene esta reflexión a cuento del último número que ha llegado a nuestras manos de Optic Nerve (el 12); el fanzine de Adrian Tomine, del que ya hablamos aquí con motivo de la edición por parte de Drawn & Quarterly de la caja con sus primeros 7 números en edición facsímile. El nuevo número de Optic Nerve (con tamaño de comic-book, portada seccionada y un diseño y maquetación muy elaborados) se parece poco a aquellos primeros juguetes narrativos, imperfectos y saludablemente espontáneos, de Tomine. Se mantiene en el equipo de Drawn & Quarterly, eso sí, aunque han pasado cinco años desde la aparición del último Optic Nerve. Algo ha cambiado en este lustro. Y Ware tiene mucho que ver con ello.
Lo nuevo de Tomine nos recuerda al trabajo del estadounidense desde la maquetación misma del fanzine, que algún despistado podría tomar por una nueva entrega de The Acme Novelty Library, más que por un nuevo Optic Nerve. En el interior, la distribución de los contenidos y el formato, con constantes homenajes al cómic clásico (tiras, dailies, sundays en color...), también recuerda a los imprevisibles juegos de maquetación y a la recuperación de modelos de diseño preterito, que caracteriza a la obra de Chris Ware. Este número 12, además, plantea un guiño de maquetación al posibilitar la doble posibilidad de una portada roja o naranja.
Más de lo mismo respecto a las variaciones estilísticas de Tomine en piezas como Hortisculpture, en la que abandona su habitual realismo (un tanto idealizado), en pos de una caricatura influida por las variantes más cartoon de la obra de Ware (e incluso de Clowes). Está de moda el eclecticismo autorial dentro de una misma obra. Este nuevo tipo de dibujo de Tomine, que ya anticipaba en Escenas de un matrimonio inminente, a nosotros nos recuerda al de otro de nuestros jóvenes autores predilectos, el también estadounidense Kevin Huizenga.
El protagonista de la ya citada A Brief History of the Art Form Known as Hortisculpture (nominada este año en los Premios Eisner a mejor historia corta) es un individuo francamente antipático, que parece un clon del Wilson de Clowes, al que se le hayan añadido algunos rasgos de la insegura personalidad de Corrigan. Difícil empatizar como lector con la obsesión "hortiescultora" de Harold.
Amber Sweet se parece más a las ya conocidas historias cortas de Tomine que pudimos leer en Sonámbulo o Rubia de verano. El Tomine que más nos gusta, aquel autor costumbrista tan "carveriano" que aprendimos a querer. La historia de esta joven muchacha que tiene la mala suerte de parecerse a otra persona, nos devuelve de nuevo al mejor Tomine. Le reconocemos en su estilo habitual y en una historia muy bien tejida a partir de uno de los temas favoritos en la obra del estadounidense-japonés: el azar caprichoso. En nuestra opinión, se trata de un relato muy superior a su compañero de volumen.

Después de la habitual sección de cartas del lector que encontramos en todos los Optic Nerve, el volumen se cierra con una historia metaficcional paródica. Un ejercicio de autorrepresentación en el que Tomine relata en dos páginas el propio proceso de creación de este último número de Optic Nerve. Una historieta ligeramente autocomplaciente y con un punto de vanidad camuflada de falsa modestia, pero francamente divertida.
No nos malinterpreten, no queremos decir que no apreciemos al afán experimental y las nuevas inquietudes creativas de Adrian Tomine, pero en ocasiones el homenaje estilístico (a Ware y Clowes en este caso) o la asunción de caminos ajenos, puede llegar a crear moldes más que a crecer como artista. Definitivamente, a nosotros lo que más nos ha gustado de este Optic Nerve #12 es aquello que lo emparenta con el Tomine de siempre, el que ya conocíamos.

lunes, abril 04, 2011

Buendolor 2, de Nofu. Muestrario de historietas patológicas.

Esta vez el subtítulo de la entrada no lo hemos puesto nosotros, es el que reza en la portada de la nueva entrega de Buendolor, el fanzine de Nofu. La verdad es que le viene al pelo.
Hablábamos el otro día de cómics indies y se nos ocurren pocos ejercicios más indies que editar un fanzine viñetero por estos lares; cuánto más si encima la cosa es unipersonal y monográfica. Aunque, en realidad, esto último no es del todo cierto: la nómina de colaboradores en Buendolor aumenta con cada número. En este volumen dos encontramos historietas de Esteban Hernández, de Brais Rodriguez o de Marcos Prior, aparte de cinco historias del propio Nofu (Álvaro Nofuentes). Estas últimas son, sin duda, lo mejor del fanzine.
Nofu continúa evolucionando como narrador y afinando su trazo underground, desasosegante y muy expresivo, aunque en ocasiones (en algunos fondos, sobre todo) un poco rígido. En todo caso, su personal estilo se ajusta como un guante a esas historias de falsa normalidad que nos cuenta. Casi todos los personajes de las historias de Nofu esconden la realidad de sus existencias debajo de una máscara que, sólo en apariencia, se confunde con un rostro normal (como esas caretas que desnudan el simbolismo antropomórfico de los animales protagonistas de "El bosque de la mente"). En las viñetas de Nofu, la existencia trascurre al paso lento de la cotidianidad, mientras en su interior, los personajes rumian lentamente la tragedia de su descontento, de su hastío o de su falta de decisión. En ese sentido, podríamos leer el collage que compone su primera historia en este Buendolor 2 ("Alumbramiento") como un compendio de esos pensamientos y vivencias soterradas que crean un universo paralelo mucho menos atractivo que el que la pura normalidad parece anunciar. "Seamos. Estemos" nos dirige hacia los momentos perdidos y nos sugiere la imposibilidad de recuperar el pasado en los mismos términos en los que aconteció por vez primera. "Nudos" es un juguete narrativo experimental que avanza en esa misma línea de desencuentros entre personajes que un día parecieron tener algo en común. El absurdo existencial. Lo vemos de nuevo en "No consigo...", una visión dislocada en escenas sólo aparentemente inconexas.

Frente a las aportaciones más experimentales de Martín López ("Además nos gustaba..."), de Tana Simó ("Historias de escaleras") o de Maxime Jeune y Apolline Schöser ("+1+2-1-1"), quizás el relato que mejor encaje con el espíritu general del fanzine sea esa interesante visión autocrítica hacia la perenne insatisfacción en la que todos caemos alguna vez, que podemos leer en "Ya es tarde todavía", de Miguel Ángel Agulló y Tamara Jiménez.
Ya ven, todo un muestrario de palogías sociales la que recoge este pequeño fanzine, editado de forma elegante y primorosa. Y todo por cuatro euritos de nada. Ojalá su estancia en Angoulême le siga dando a Álvaro Nofuentes frutos tan jugosos. Le seguiremos la pista.

martes, octubre 12, 2010

RЭVЄS #1.

Pues eso, después del 0 viene el 1. Ya está aquí el nuevo número de RЭVЄS, nuestro mini-fanzine reversible favorito. Mantiene este número las secciones abiertas en el anterior: filosofía, cómics, folclore, arte, en el horizontal, y fotografía, poesía, viñetas y pintura en el vertical. Didactismo versus creatividad.
Pero además, como es costumbre en la casa, en este nuevo número abundan las sorpresas e ideas enrevesadas. Todo, por el módico precio de cero euros si se quedan ustedes en la lectura digital en la web; si lo que buscan es la página impresa, el olor a papel y tela, la posesión preciada de la joyita artesanal, dirijanse ustedes al punto de venta más cercano (de los indicados en la web) y paguen esos módicos 3 euritos que cuesta.

Les dejamos con las portadas, el "Revitorial" de este número y el vínculo perenne ahí a la derecha:

Franjas de confusión magmática y caos controlado, no son malos colores para tenerlos por bandera editorial. Algunos de los nuestros no nos entienden. Fanzinear a lo loco, sin reglas monográficas o patrones de conducta grupal, tiene sus riesgos y, lo asumimos, no nos va a dar acceso a ninguna academia de la ortodoxia. No nos ganaremos ni el carnet de nobleza artística, ni el de la posteridad oficial. Ni falta que hace. Admitimos la pena y nos recreamos en el pecado.

Llegamos al número 1 de Revés y queremos seguir instalados en la confusión y en la duda inteligente, y si es posible aumentarlas. Artistas sin padre ni madre, textos espesos y exigentes, pinturas figurativamente abstractas, cómics con dinosaurio, poemas desenhebrados, arte y saber convertidos en un tutum revolutum, para que cada lector le ponga el orden que rija en su cabeza.

Decíamos, vamos a más en nuestra confusión planificada: lo horizontal sigue rezando prosa cultural, lo vertical continúa vendiendo creación, pero en este Revés en segunda instancia, además, se nos han cruzado las páginas y, de pronto, nos sentimos japoneses. Pues nada, si hay que aprender a leer de nuevo, se aprende. Al que no le guste que proteste airado, que en el siguiente número le respondemos a las quejas en tres párrafos. Queda dicho.

viernes, enero 29, 2010

RЭVЄS #0.

Más allá de la academia se encuentran los ateneos y, más allá todavía, los cafés y las tertulias. Curiosamente, a veces en todos ellos se habla de los mismos temas. Cambian los auditorios.
Con las publicaciones pasa lo mismo. Los que escribimos ocasionalmente sobre arte y cultura, a veces recibimos encargos sesudos o se nos solicitan solemnes colaboraciones, en otras, trabajamos el papel y la letra porque nos apetece soltar palabras o porque no hay mejor goce cultural que el compartido con los amigos. Con esta certeza sobrevolándonos, hace unos meses un grupo de amigos nos propusimos un reto: sacar nuestro propio fanzine. No un fanzine de cómics, muchos hay ya y no nos veíamos capaces de mejorar lo existente. Se trataba de hacer algo diferente, sencillo pero atractivo, heterogéneo pero consistente, libre y heterodoxo, pero exigente. Pensamos en un producto que hablara de cultura sin restricciones (cómic, cine, filosofía, folklore...) y que incluyera pequeños bocados de arte (ilustraciones, fotografía, alguna tira de cómic, poesía, relatos breves...). El experimento ha culminado en un delicado juguete de papel, se llama RЭVЄS y es un mini-fanzine reversible, nada menos.
RЭVЄS se lee al derecho y al revés, hacia adelante y hacia atrás. ¿Quieren ustedes densidades analíticas colóquenlo horizontalmente y saquen el arado. ¿Prefieren la evocación artística? Den la vuelta al fanzine, situenlo en vertical y naveguen entre poemas, fotografías y viñetas. Más sencillo que enrevesado, en realidad.

No todo ha sido perfecto, ni siquiera los resultados. No se aprende a seleccionar, editar, maquetar, encuadernar y distribuir en un día. Gracias a gente como Raquel (coeditora y artistaza), Lauri (editora web) y pobreartista (nuestro maquetador), RЭVЄS ha salido a la luz, rubicundo y reciclado; bueno, gracias a ellos y a las estupendas portadas serigrafiadas de Pejac, a las profundidades filosóficas de Marcos, a los textos de Carlos, a los poemas de Dani y Rafa, a las ilustraciones de Laura, Clara, Rocío y Aleksandra, a los cómics de Gaspar, a las fotos de Fabian, etc. Nosotros hemos reciclado algunos viejos posts sobre cómics, mujeres y estrellas underground, que aparecieron en estas páginas. No son las únicas sorpresas de RЭVЄS.
Si les interesa el "juego", pásense por la página web de RЭVЄS (la vamos a colocar también en nuestra sidebar, para que luzca). Allí podrán leer el fanzine online sin mayor compromiso que el de pinchar sobre las portadas. Si lo que les va son las miniaturas de colección, el papel y las ediciones numeradas, atentos a la barra lateral de la página, porque en ella se irán anunciado poco a poco los puntos de venta de los 200 ejemplares (una joyita de coleccionista en serie limitada y numerada, con su portadita serigrafiada y su lomito de tela roja) que se pondrán a la venta de cada número (por 3,5 euritos). Como suele decirse, hasta el final de las existencias.
Dentro de tres meses (sí, será una publicación trimestral), el número 2 con más sorpresas. Les dejamos con el "Manifiesto" de RЭVЄS y su reivindicación de la ironía inteligente y la paradoja exigente como puntos de partida:
Ni revés, ni golpe de efecto. No a la ambición pretenciosa de mundos
al revés. Negamos el juego de palabras sensacionalista, el revestimiento
de humo.
Sólo la imagen y la palabra reflexivas cuentan, el anverso y el reverso
de la imaginación, la mirada inteligente. Quizás el relativismo haya dejado de ser esa regla con la que medir el mundo, pero nunca, jamás,
debemos perder de vista el revés, la cara oculta, la cruz que crece
debajo de cada obstinada evidencia.
Cada imagen esconde una interpretación: el significado y la descodificación de la forma. Cada texto exige una visualización: la concreción del signo convencional al dictado de la evocación.
Somos el revés. Conminamos al desenmascaramiento de la obviedad
oficial. Proponemos una partida cultural sin más reglas que la libertad
creativa, la exigencia interpretativa y el entusiasmo sin condiciones. Les
damos por informados. Ya pueden hacer juego.
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Seguimos de estrenos y buenas nuevas. Nuestro maquetador, pobreartista, publica el número #0 de su nueva revista digital notext, descargable en pdf. Un compendio de miradas temáticas (fotográficas y pictóricas) sobre objetivos variopintos y sugerentes: el número #0 está dedicado a los fantasmas.

miércoles, agosto 26, 2009

Firmas feriales y dedicatorias castellanas.

Por cierto, antes de seguir con Dash Shaw, que no se nos olvide: este sábado 29 de agosto estaremos en la Feria del Libro de Palencia (dentro de las festividades de San Antolín), saludando a amigos y firmando ejemplares de La arquitectura de las viñetas. El encuentro tendrá lugar en el stand de la Librería Alfar, entre las 19:30 y las 21:30. Junto a nosotros estará también firmando y haciendo dibujitos dedicados un artista de los de verdad, el bueno de Pejac ilustrando su Vuelo rasante. Si les apetece o les viene bien, en Palencia nos vemos.

martes, abril 21, 2009

Más de secretos y cómics berlineses.

Ya lo hemos dicho, una ciudad como Berlín da de sí para mucho. El diseño, la ilustración, la vanguardia se mueven a sus anchas por las vías oficiales y extraoficiales de la capital alemana. Entre estas últimas, por ejemplo, destacaremos siempre la apabullante calidad y variedad de los grafitis que adornan sus muros.
Andábamos paseando por Warschauer Straße en busca de ese quilómetro largo de muro que permanece en pie como monumento y memoria del despropósito, cuando nos dimos casi de frente con un viejo conocido y una de sus obras más reconocible; desde el puente, siguiendo el curso del río, asomaba otra entrega más del fenómeno. No es mal arranque para empezar una ruta grafitera por Berlín. No obstante, no faltan muestras allá por donde uno vaya: mención especial a los que brotan en los alrededores de Tacheles, la casa okupa instituida en centro cultural alternativo, o en muchas de las galerías y patios interiores de Kastanienallee. Grafitis y más grafitis, pintados la mayoría, pegados como stickers o collages muchos otros (en una nueva tendencia que parece extenderse como la pólvora de imprenta por la ciudad). Y, por supuesto, entre todos, no faltan referencias al discurso que alimenta este blog, el cómic; éste de aquí abajo lo encontramos en el muro de entrada a Yaam, una playa-disco-bar de considerables dimensiones plantada en medio de la ciudad (al final de ese quilómetro de muro que acabamos de mencionar).
Más viñetas esparcidas encontramos en estaciones de metro, en aparadores abandonados y en folletos varios, pero donde realmente creímos reconocer la esencia alternativa berlinesa trasmutada en establecimiento comiquero fue en esa tienda, cueva de los tesoros, que se encuentra escondida al final de la galería en Rosenthaler strasse 39. Un lugar digno del Nueva York prepunk. Les explicamos como llegar: una vez en la dirección indicada, se reúne valor y se entra en el oscuro callejón, dejando atrás algunos de esos acogedores y oscuros cafés improvisados en locales que inundan los barrios de Berlín; se cruzan las dos o tres arcadas interiores, seguro que sin poder dejar de mirar, de nuevo, los grafitis, instalaciones y esculturas extraterrestres que adornan los muros de ladrillo descubierto y, entonces, llegamos al último patio, el que ocupa uno de los mejores locales nocturnos underground de la ciudad, el Kaffee Kaschemme, que comparte espacio y nombre con una galería de arte y un portal de empinadas y grafiteras escaleras en dirección a Neurotitan, nuestro sitio.
Allí al fondo

Pocas veces hemos estado en una tienda de cómics tan, tan "peculiar" y ajena a la oficialidad editorial (lo cual ya es decir, hablando de un medio tan poco ortodoxo editorialmente como éste). Nada más adentrarnos en el espacio franco, invadido de mesas y estanterías, de esta librería-galería empezamos a movernos a una velocidad cercana a cero por hora, hipnotizados ante fanzines, revistas, mini-cómics y tebeos alternativos o como ustedes quieran llamarlos, a medio camino entre la rareza experimental, la trasgresión underground y el cómic-arte de serie limitada y numerada. Descubrimos casas y editores que nunca habíamos oído tan fascinantes como los franceses Le Dernier Cri, el Institute Pacôme o el berlinés estudio Bongoût; junto a proyectos frescos que demuestran que aún quedan cosas por hacer en el campo de las revistas comicográficas, echenle un vistazo al fanzine esloveno Stripburger. Entren y ojeen. Les dejamos algunas instantáneas de lo que vimos tras esa puerta. Algún otro día les hablamos de alguna rareza que allí compramos.

miércoles, abril 15, 2009

Berlín, biografías y Joseph Beuys.

Berlín es una ciudad llena de estímulos, culturales, gastronómicos, festivos, artísticos y visuales. Una de las plazas europeas más jóvenes y efervescentes pero, al mismo tiempo, en gloriosa paradoja, más ricas en historia e información esencial sobre lo que somos los europeos y por qué lo somos. En cada visita tenemos la sensación de que la capital alemana es un espacio en constante transformación, una ciudad que no deja de forjarse una identidad a partir de los restos de ese naufragio histórico-político del que emergió en los últimos años del siglo pasado. Tierra baldía, zona franca que, quizás por puro espíritu de subsistencia, quizás por ánimo de resistencia ante el estigma diacrónico o quién sabe si por el enorme solar que se abrió tras el derrumbe, se ha convertido en un enorme lienzo en blanco sobre el que artistas nómadas, buscavidas, desheredados de occidente, nostálgicos de la vanguardia y jugadores del día a día han decidido pintar el irregular skyline de esta ciudad imprevisible.
Nos gusta pasear por sus enormes avenidas entre edificios históricos y oscuras torres de viviendas que nunca desvelan con claridad si su pasado pertenece al bloque comunista o a la vieja alianza. Entramos una y otra vez en sus bellos museos amueblados con las ruinas de saqueos míticos o con esos otros construidos a sí mismos con espíritu pragmático y afán didáctico. Museos irresistibles, habitados por reinas de la belleza o por monstruos de la ruptura, como Joseph Beuys. La del Hamburger Bahnhof es una de las visitas que siempre repetimos cuando viajamos a Berlín, sobre todo por mucho que nos impresiona un tipo como Beuys.
El alemán es una figura legendaria del arte contemporáneo, pero al mismo tiempo un artista con limitada ascendencia popular. Creador y personificador de una obra rupturista, Beuys intentó superar en todo momento la concepción tradicional de los museos y el arte, mediante la destrucción de su significación denotativa: "cada hombre, un artista". Ideario ético y filosofía estética al servicio de la diferencia artística. La trayectoria de Beuys está unida a la ciudad de Düsseldorf y sus comienzos conectados al grupo Fluxus, de los que pronto se desmarca, siguiendo una línea creativa marcada por una heterodoxia aún mayor que la de aquellos.
Beuys compaginó sus célebres intervenciones y acciones, con una labor docente reformista enfrentada a la enseñanza tradicional. Buscaba una enseñanza libre en todos sus sentidos, en la que el papel protagonista recayera en el alumno y a la que cualquier persona tuviera acceso. Fue expulsado de su puesto titular como profesor de escultura en la Academia Nacional de Düsseldorf después de que varios aspirantes a cursar sus enseñanzas fueran rechazados por el claustro de profesores de la Academia; antes, Beuys ocupó la secretaría del centro junto a algunos de esos alumnos y escribió una carta abierta al director sin guardarse ninguna opinión sobre las autoridades in-competentes. Las presiones estudiantiles y un fallo favorable de los tribunales alemanes favorecieron la admisión de los alumnos inicialmente rechazados y la readmisión de Beuys, pero él, en un órdago final, presentó su dimisión. Dos años antes de morir (1986) ingresa en la Academia de Arte de Berlín, la ciudad que guarda buena parte de su legado atístico.<
Para Beuys todo es susceptible de convertirse en objeto artístico (la política, la religión...) y él oficiará siempre como sumo sacerdote en unas liturgias perfectamente organizadas, cargadas de simbolismo mágico y mensajes crípticos. Oficiará sus acciones buscando la complicidad del espectador que deberá descifrar el mensaje social/artístico/político que se esconde detrás de títulos como Como explicar cuadros a una liebre muerta (1965) o I Like America and America Likes Me (1974), por citar dos de los vídeos grabados con las acciones del artista que se pueden ver en el museo. Valeriano Bozal señalaba al respecto en Modernos y postmodernos: "Beauys actúa como un chamán, y con sus gestos y movimientos, con los objetos y materiales que utiliza, crea un espacio o dominio en el que la revelación se hace posible".
Los trabajos "más clásicos" de Beuys (esculturas, ¿pinturas?, objetos, etc.) tampoco se lo ponen fácil al espectador tradicional. Obras crudas, feístas, voluminosas e intencionadamente simbólicas, siguen recurriendo a la organicidad de sus materiales y a referencias constantes a la naturaleza: enormes moles de grasa seca convertidos en rocas disformes, rollos de fieltro atravesados por jabalinas, vigas coronadas por moldes de hierro de cabezas humanas... Símbolo, transgresión, reformulación y grito airado para reiventar el arte, todo eso es Beuys.
En plena digestión, enfilamos la salida del museo y en su surtida librería de arte contemporáneo nos topamos con una sorpresa que enlaza este post con el de "ayer". Un tebeíto, minicómic (por su tamaño y número de páginas) con editorial detrás, acerca de la biografía de Beuys, titulado: Joseph Beuys. Der lärchelnde Schamane (El chamán sonriente, creemos); firmado por Bernd Jünger y Willi Blöss. No entendemos ni hablamos una palabra de alemán, pero los tres euros que cuesta el tebeo nos empujan a la compra (dentro de ese conocido afán por la adquisición de curiosidades inutiles que sufrimos los lectores políglotas frustrados). Se trata ésta, claramente, de una iniciativa didáctica en la que prima el concepto divulgativo sobre la búsqueda artística. El tebeíto, descubrimos luego, tiene continuidad en toda una serie de biografías artísticas que incluyen a Andy Warhol, Frida Kahlo o Egon Schiele, entre otros. Realmente curiosa esta mini-colección (cada volumen tine 24 páginas a un tamaño de 10'5 x 14'5 cms) editada por Willi Blöss Verlag.
En la siguiente entrega volvemos a Berlín pero prometemos centrarnos en curiosidades más intrínsecamente comiqueras.

jueves, abril 10, 2008

Un MAMUT para el niño.

En esta casa nos encanta tener invitados. Hace unos días se nos apareció por los comentarios un viejo amigo bitacórico, don Ed, quien además de artista puede presumir de uno de esos blogs que siempre sorprenden y merecen visitas a mansalva. Nos vino a comentar que, valiente él, había decidido sumar a sus méritos comiqueros el de la temeridad: se nos hace (junto a Maxi Luchini) director editorial, nada menos que de cómics infantiles. Niños y cómics, una dicotomía necesaria. ¡Qué hubiera sido de nosotros sin esos tebeos de El Capitán Trueno, o los Spirou Ardilla, o los Super Mortadelo Especial, los Marvel y Dc, los Boixcar paternos y los míticos Asterix, entre tantos otros!
La propuesta editorial de Ed y Luchini es ya bien conocida, pues ha sonado mucho en las páginas más in de la blogosfera tebeística, así que no queremos ser menos y desde aquí nos gustaría sumarnos a la ola de apoyos y buenos deseos que deben acompañar a esa nueva colección de cómics infantiles auspiciada por BANG Ediciones, que responde al nombre de MAMUT. El mismo Ed, nos daba los detalles:
Se trata de una apuesta dentro del terreno del tebeo: la de hacer comics para niños. Me refiero a "exclusivamente para ellos". Una manera de introducirlos en este mundo, promocionar y extender las ramas del cómic, acercándolo a los niños más pequeños que recién comienzan a tomar contacto con la lectura que arranca generalmente en el colegio con libros infantiles... y poco más. Buscamos con esta colección Mamut (se llama así el proyecto editorial), sumar un elemento más a ese proceso de lectura: un comic sólo para ellos.
Por eso dividimos la colección en dos: comics para niños mayores de 3 años (de 3 a 6 aprox.) con viñetas sencillas y con pequeños globos de diálogos y sin ellos. Es decir, lectura en imagenes. Un primer contacto, en el que la narrativa cuadro-a-cuadro, será la principal baza donde se apoye la "lectura". Y por otro lado, cómics dirigidos a niños mayores de 6 años (hasta nueve aprox.)
Maxi Luchini y yo dirigimos esta locura que espero dure lo suficiente y no se extinga antes de empezar! Bang ediciones nos da el apoyo necesario para lanzarnos...
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MAMUT LA NUEVA COLECCIÓN DE COMICS PARA NIÑOS dirigida por Maxi Luchini y Ed
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BANG ediciones lanza una nueva colección de cómics para niños:
MAMUT es una colección de cómics diseñada y pensada exclusivamente para los más pequeños, y estará dividida en dos: para mayores de 3 años y para mayores de 6 años (+3 y +6), dirigida para aquellos que comienzan a leer y para los que aún no saben.
A PARTIR DE 3 AÑOS: Esta colección quiere acercar el cómic a los niños que aún no saben leer y para eso creó estos pequeños libros, que cuentan pequeñas historias en viñetas. De esta manera el niño sumará a su lectura habitual de cuentos ilustrados, un nuevo lenguaje: el del cómic. Porque leer no es sólo un verbo es también imagen.
A PARTIR DE 6 AÑOS: A esta edad el niño ya tiene incorporado el lenguaje visual y está mucho más en contacto con el mundo de las palabras. Por ello la Colección Mamut ideó una serie de cómics en los que abordará historias que conectan con sus fantasías; llenas de humor, aventuras, magia, sueños… y también con su entorno: familia y amigos.
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Mi primer cómic: Quiere ser un complemento de la lectura habitual de nuestros niños; que les ayude a comprender que existen otros mundos, sin dejar de disfrutar el que los rodea.
Acompaña a tu niño en este camino hacia la lectura, que es el apasionante camino de descubrirse a sí mismo.¡Un Mamut te acompaña!
Links mamut:
Sobre los editores:

viernes, agosto 03, 2007

Buena Malavida.

Parece, en ocasiones, que nos tomamos demasiado en serio a nosotros mismos, hablando con trascendencia academicista del último cómic de autor europeo o de la enésima revelación en el panorama indy norteamericano. Quizás por eso, se nos pasan por alto algunos espectros de la creación comicográfica que merecerían una mayor atención y aplauso por nuestra parte.
Vamos hoy a rendir homenaje al cómic de humor periódico y lo vamos a hacer porque, como bien saben ustedes, en los últimos tiempos algunos señores de leyes parecen haber perdido tal sentido (el del humor) y porque nos apetece rendir cuentas ante los creadores entusiastas y generosos de tantos y tantos fanzines y publicaciones no-profesionales (aunque a veces lo parezcan) que dibujan cómics por amor al arte y por el simple y sano deseo de la trasgresión; inyecciones de duda extra-oficial, lluvia de rebeldía humorística ante el orden establecido. Claro, si se trata de concretar referencias, me van a permitir que me acuerde del Malavida, la publicación de mis amigos zaragozanos de la Asociación Cultural de Amigos del tebeo del mismo nombre.
Por varias razones. Porque fueron nominados este año como mejor fanzine en el Saló del Cómic, aunque no ganaran; porque entre sus páginas cuentan con gente tan talentosa como Bernal, que también fue nominado en el Saló, como autor revelación, premio que ganó; por contar en su plantilla con amigos, artistas y blogueros como Dionisio (que bonita su portada para el último número –el 15–, dedicado a Méjico), Moratha, Xcar o Iru, una de las blogueras más recomendables, divertidas y cáusticas de la estratosfera internáutica (amén de ser un sol); y porque todo esto lo hacen con humor, con una sana mala leche y con sobredosis de entusiasmo comiquero; y además, como ya hemos comentado, por amor a la viñeta y por poco más de lo que cuesta un café. Más por menos, imposible. Salud y larga malavida, amigos.

miércoles, abril 11, 2007

Recordatorio: Dr. V #5 ya está aquí.

Lo dicho, dos líneas para recordaros (again) que los chicos de El Temerario siguen fieles a su promesa de publicar un número nuevo de su revista Dr. V, cada quince días: si en marzo nos regalaron el número cuatro con elFelix al mando (DR.V#4: FULL COLOUR FREAK!!! PARADE ), ahora llega el quinto, nada menos que a cargo de Esteban Hernández (DR.V#5: RESIGNACIÓN). Ya saben, hay cosas que es mejor no pasar por alto.