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lunes, noviembre 21, 2011

Granadas de mano llenas de papel.

Hace unos meses resonó en la blogosfera la noticia de que en el blog de Rubén Garrido se había colgado el número cero de aquella revista granadina, de corta vida y largo recuerdo, que fue La Granada de papel. Reunidos algunos de los participantes en aquel proyecto (López Cruces, Rubén Garrido) y otros tantos amigos talentosos (Chema García, Enrique Bonet), se rumoreó que a lo mejor se rescataba el resto de los números y se colgaban en la red (catalogados están gracias a Manuel Barrero y su equipo de legionarios de la lupa y el índice) y que quizás habría una exposición de materiales en el siguiente Salón de Granada. No hemos vuelto a tener más noticias del asunto, aunque no hay mejor sitio para informarse de lo que fue y de lo que está por venir que ese blog llamado Granada de papel.
Por otro lado, nosotros sí que sacamos mucho en claro de todo aquello. Resulta que con motivo del anuncio, nuestro amigo Juan Antonio, "granaíno" y comiquero antiguo, se nos soltó con un "¡Cómo me gustaban a mí aquellas Granadas de papel!", "Ah, ¿pero las tienes?", "Claro, ya te las dejaré". Dicho y hecho. Las hemos leído y disfrutado con gusto y, hay que reconocerlo, en las páginas de aquella publicación que dirigía José Tito Rojo, diseñaba el Equipo GEL y editaba la Concejalía de Juventud y Deportes del Ayuntamento de Granada, había mucho talento.

Lo hay a raudales (talento) en las páginas de Paco Quirosa y sus historias costumbristas de doble filo (alguna con Almudena Martínez en el guión), en el humorismo oscuro y la caricatura angulosa del propio Rubén Garrido ("Estudiamos juntos", "Mi contacto en la Chana"), en el humor irreverente de José Luis Prats (el mismo Ozelui de El Jueves, sí) y rezuma en cada una de las viñetas de nuestro amigo don Joaquín López Cruces; que con historias como "Vivo en el barrio más frío de Granada", "La chica de la motocicleta" (también con Almudena Martínez de guionista) o "Jardín botánico" (que creemos recordar apareció luego en sus Obras encogidas), nos hace maldecir la escasa prolijidad de su lápiz: no sabemos si habrá un dibujante más dotado en nuestro país con menor producción viñetera.
Junto a estos números de La Granada de papel, nuestro amigo nos dejó otra curiosidad de anticuario: Los tebeos de Granada; un libro-revista antológico, en el que José Tito Rojo, de nuevo, hace un recorrido documentadísimo y amplísimo a lo largo y ancho de la historia del cómic en Granada (casi cien páginas). En su parte final, la publicación recogía también un buen número de historietas a cargo de los autores más relevantes reseñados en el estudio: de nuevo, los Rubén Garrido, Paco Quirosa y José Tito, Joaquín López Cruces (con "El rubí de Abú Tálik Kalím, que luego formaría parte de su Sol Poniente -¿para cuándo una reedición?) y, sorpresa, sorpresa, Juan Flops (cuya notoriedad posterior tendría poco que ver con las viñetas).
Ya ven, causas y razones para que esos proyectos de revival que anunciaba el bueno de Rubén Garrido, sigan adelante y fructifiquen. Nos gustaría volver a tener noticias de tan talentosa generación.
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(Actualización: 24-11-2011) En los comentarios, Chema García, Enrique Bonet y Rubén Garrido enriquecen la información del post con datos y links. Rubén nos habla de la primerísima Granada de papel del 77 y además nos da pistas de cómo conseguir un ejemplar original de tal reliquia comiquera española. Goloso, goloso.

miércoles, agosto 04, 2010

Blogperación estética.

Anunciar lo que se ve a simple vista parece redundante, pero nos gustaría utilizar esta entrada para repartir agradecimientos en el cambio estético que han experimentado nuestros fondos. Observarán que, de la vieja repetición reticulada de Nemos y Kats, hemos pasado a un ejercicio de coloridos mosaicos con diferentes versiones de los mismos personajes (presionen su F5 si no notan el cambio). La aparición de las cuatro plantillas diferentes es aleatoria, así que, desde ahora, el azar juega a nuestro favor. Llevábamos tiempo queriéndole dar un cambio de imagen al blog y, con ese fin, decidimos recurrir a tres buenos amigos, artistas mayúsculos, que nos ayudaran a ejercer esta nueva deriva estética. 

Así, junto a nuestros Little Nemo y Krazy Kat originales (sólo cambia el diseño del mosaico), desde ahora, nuestro fondo de pantalla puede presumir de contar con los divertidamente coloridos diseños del Gaspar Naranjo's littlenemoskat:

...con la sugerente elegancia pictórica acuarelada del Pejac's littlenemoskat:

...y con ese clasicismo de último gran romántico que siempre acompañará al Joaquín López Cruces' littlenemoskat:

Evidentemente, nuestra legendaria impericia informático-webera no habría garantizado éxito alguno ni tan siquiera con tan cualificada materia prima. Por eso, como siempre, agradecemos su apoyo logístico a ese fenómeno informático y gran amigo que es Jorge Sánchez.

Gracias a todos ellos, podemos decirlo ahora, nos sentimos como niños con backgrounds nuevos.

miércoles, septiembre 24, 2008

Las vueltas del López Cruces.

Vaya, con lo parco en entradas que somos, creo que pocas veces habíamos posteado tanto en tan pocas horas, pero una vez más la ocasión lo merece. Recibimos un mail con nocturnidad y alegría de parte de nuestro buen amigo don Joaquín López Cruces. Estábamos sobre aviso y a la espera, y parece que al fin nació la criatura.
Edicions de Ponent publica por fin el esperado libro de viajes del López Cruces. A los que visitamos de vez en cuando su tierra y con mayor frecuencia su blog, no nos sorprende su faceta viajera, porque sabemos que Joaquín es uno de esos viejos viajeros que se trasforman en joven romántico con paisaje al fondo en cuanto cruzan un río, mar o cordillera. Eso es, precisamente, Por el camino yo me entretengo (cuaderno de viajes de Joaquín López Cruces), un compendio gráfico de los bocetos, dibujos, cuadros e ilustraciones con que los que el artista retrató sus muchas y exóticas andanzas por el globo. Una serie de dibujos llenos de ideas, anotaciones y pensamientos de los que, al modo de curiosos viajeros de asiento, se nos hace invitados privilegiados y partícipes indirectos.
Por eso (y aunque en la lista de fotos falte Vietnam), sobre todo nos alegra saber que el López Cruces vuelve a estar en boga, a classic is back. Seguro que esta vez no tardamos tanto en volver a encontrárnoslo en pastas duras y volumen lustroso. Abróchense los cinturones y disfruten del viaje, amigos:

martes, mayo 15, 2007

Encuentros afortunados (Fase 2: Granada, el sol y el dibujante).

(Decíamos -adaptación libre-)
- Little Nemo's Kat: Vaya, ahora que lo dices, es cierto, te vi en la mesa redonda de la Semana Negra de Gijón, este verano.
- Jorge García: Sí, estuve en la presentación de Historias rotas: la guerra del 36 en el cómic, con Gallardo, Víctor Mora, Laura, Federico del Barrio...
- L. N. K.: Vaya pack. Por cierto, me encanta del Barrio, Simple, El artefacto Perverso.
- J. G.: Sí, es una obra maestra. Otro cómic que me gusta mucho en esa línea es Sol Poniente, de López Cruces, con guión de M. I. Santiesteban.
- L. N. K.: López Cruces, de vez en cuando entro a su blog; cómo dibuja el tío. Me encantaron sus Obras encogidas, pero la verdad es que es el dibujante menos prolífico del mundo, no saca nada. Ese Sol Poniente, por ejemplo, no me lo he cruzado nunca.
- J. G.: Ya, está descatalogadísimo. Sólo salió una tirada pequeña, que publicó una editorial andaluza con ayuda de la Junta de Andalucía. Hace tiempo le dedicamos una reseña en Tebeosfera. Quedé con él en Granada para reunir información...
- L. N. K.: ¿Es de Granada? Coño, pues yo probablemente vaya la semana que viene unos días para allá; a lo mejor, en el lugar del parto es más sencillo hacerse con un ejemplar.
- J. G.: Oye, pues yo te pongo en contacto con él vía mail, creo que le quedaban algunas copias, a lo mejor...
Dicho y hecho. Jorge me pasó el mail de Joaquín, nos cruzamos dos o tres mensajes y quedamos en Granada una semana después. Una cita a ciegas entre un bloguero-fan y el autor admirado, casi desaparecido del panorama comiquero: el contexto perfecto para una película de terror viñetero e incomodidades improvisadas. Llamada telefónica, quedada en uno de los bares más canallescos y piratas de la Calle Elvira y séquito de acompañantes por ambos lados, por si el encuentro acababa en "tragedia" o en desencuentro...
Ni una cosa ni otra, don Joaquín resultó ser un personaje la mar de interesante, un tío divertidísimo y un conversador de los de quitarse o ponerse el sombrero (sic). Nos bebimos unas cervezas, aburrimos a nuestros acólitos con nuestras charlas comiqueras (moderadas en su número y extensión) y nos reímos mucho y bien; tanto, que el mismo fin de semana repetimos encuentro, para seguir descubriendo Granada en la mejor de las compañías. Ya se sabe lo que se dice, una ciudad sabe mejor cuando se lleva a un cicerone autóctono. Si además es un guía-rastreador del calibre indígena del señor López Cruces (Almería mediante), la magia granaína está garantizada y la malafollá no se presiente ni de lejos.
Joaquín López Cruces, genio y figura.
Por supuesto, al final, me vine a mi tierra con un ejemplar firmadito de Sol Poniente, con la ilusión de saber de primera mano que Joaquín piensa volver a ese terreno viñetero en el que nunca nos debió dejar abandonados y con la certeza (compartida, me parece) de futuros encuentros festivaleros (con o sin red: las buenas compañías mutuas, también pusieron de su parte en los buenos momentos compartidos); en Granada o donde surja.
Ganas tenemos de leer lo nuevo de López Cruces, más allá de sus esporádicas colaboraciones en Humo u otras publicaciones periódicas; ganas de que, por fin, vea la luz ese anunciado libro de viajes, que contará con lo mejor de su alma nómada y su espíritu libre de canalla romántico volátil. Mientras tanto, hemos disfrutado mucho con Sol Poniente (con esa emoción a flor de piel que garantizan las expectativas con resolución feliz a la vista). No vamos aquí a comentar demasido de este cómic, básicamente, porque casi todo lo bueno que se puede decir de él ya lo dijo Jorge García en su estupenda reseña, ya mencionada.
No obstante, aquí, queremos saludar también ese fantástico guión, cerrado, complejo y lleno de esbozos y mensajes inteligentes, de Isabel Santisteban. Y qué difícil es no subrayar, por enésima vez, el talento visual de este dibujante, su habilidad a la hora de montar la página con encuadres precisos e imaginativos, con viñetas tan elocuentes como bellas y minuciosas; difícil no insistir en la capacidad evocativa de su trazo estilizado, con un poso a romanticismo antiguo, pero con la fuerza de los mejores realistas del cómic actual. Que sí, Joaquín, que tienes que dejarte de excusas y regresar a tu jardín de odaliscas empapeladas y harenes enmarcados por líneas claras y tramas brillantes.
Ahora que algunas editoriales andan empeñadas en recuperar nuestra "memoria histórica de la viñeta", se me ocurre, además, ¿a qué esperan para reeditar Sol Poniente? No sería mal negocio, no se crean (¿alguien me oye?).