lunes, febrero 18, 2013

Deogratias, de Stassen, en la SER.

Nos acercamos al Deogratias de Jean-Philippe Stassen hace ya unos años. Fue un cómic que nos impresionó por varias razones: el dibujo de Stassen tiene una extraña cualidad plástica, una tridimensionalidad basada en un empleo casi pictórico del color. La luz en Deogratias es una herramienta cargada de intenciones connotativas: la trágica oscuridad de las noches africanas, el sol abrasador de los días que anticipan la tragedia... El cómic de Stassen nos dejó también esa sensación incómoda que nos escuece a casi todos en Occidente; la que nace de la certeza de que una buena parte de los dramas africanos nacieron en el umbral de nuestro confort hipercivilizado; rellenamos nuestros colchones de carne y huesos ajenos.
La tragedia ruandesa ha sido uno de los dramas más vergonzantes de la historia contemporánea. El silencio y la pasividad de Occidente, uno de los gestos más humillantes y execrables que se recuerdan. Hemos vuelto a pensar en todo ello con motivo de nuestro último episodio radiofónico en "Cómics en la biblioteca", para la cadena SER. Junto a Chema Rodríguez, Eva Lavilla nos ayudo a marcar las líneas históricas y a dibujar el contexto de la tragedia.
Se lo dejamos aquí ahora. Esperemos que les guste.

lunes, febrero 11, 2013

Y apareció una banda sonora...

La red es viral, la cultura se expande como un pulpo de mil tentáculos en estos tiempos hipertextualizados. Una obra levanta nuestro interés, su relación con el mundo, con el espectador/lector/oyente, termina por fascinarnos. La red de redes conecta a los usuarios y expande el significado último del objeto hasta el límite de las asociaciones que a partir de él se tejen.
Son, éstas, digresiones para intentar dibujar el contexto personal de cómo este blog nos ha permitido viajar por el ciberespacio, establecer relaciones más allá del contexto bitacórico y, en definitiva, ampliar horizontes.
A veces tenemos la sensación de que le hablamos al vacío, de que no escucha nadie al otro lado. De que nuestras palabras se pierden en un contador que sólo registra búsquedas de imágenes de Google. De pronto, sucede algo que le devuelve a uno la ilusión ante el teclado y la pantalla sordomuda. Hace unos días, hemos vivido un ejemplo feliz de cómo lo que uno hace puede influirle al otro, al que interactúa en silencio desde el otro extremo. Nos ha llegado el vídeo definitivo con el tema que un músico, Damián Peña Steffen, ha compuesto para su sobrino después de leer Marina está en la Luna. Un homenaje cariñoso a unos personajes que sentimos como propios. Se nos llena el teclado de gratitud.
Ésta es la canción que Damián ha creado a partir de la lectura de nuestro cómic-cuento. Y éste, el canal bitacórico en el que se lo damos a conocer ahora a ustedes. Nos suena a Prin' La Lá, nos suena a Family y nos suena a nana infantil entrañable. Lean los títulos de crédito finales del vídeo y terminarán de entender todo el asunto. Bendita interdiscursividad:

lunes, febrero 04, 2013

Martín Vitaliti y mucha Gente Menuda en el Museo ABC.

Dos citas en una, comiqueras e insoslayables ambas, para fechas venideras... Las dos en el Museo ABC.
Al fin llega la exposición de uno de los artistas favoritos de esta casa, don Martín Vitaliti, con motivo de su elección como II Premio de Dibujo Museo ABC. En la primera planta del edificio podemos contemplar (hasta el 17 de marzo) una buena selección de su obra más reciente y una buena colección de claves para interpretar el sentido último de su poética artística: las manipulaciones y los apropiacionismos de Vitaliti cuestionan de principio a fin las convicciones discursivas del medio comicográfico, todas y cada una de las convenciones que conforman su lenguaje, y lo hacen desde la inteligencia y la ironía.
Así, Superman deja de ser un héroe de papel para convertirse en el verdadero Atlas tridimensional que, desde fuera del cuadro de la viñeta, soporta sobre su espalda el peso completo de la mitología que el mismo ha ayudado a forjar con sus aventuras; de igual manera, en las instalaciones de Vitaliti, Flash es más rápido incluso que las propias reglas narrativas que determinan la causalidad de la secuenciación espacio-temporal. El tiempo también, pero sobre todo la lógica espacial desaparece en una pirueta imposible de 360º que obliga al espectador a girar sobre sí mismo en búsca de un Corto Maltés tan esquivo como esa "cámara invisible" que "registra" todas las viñetas de todos los cómics del mundo.

El título de la exposición no podía ser más simbólico y acertado: En el fondo, nada ha cambiado... Jorge Bravo, el comisario de la misma, explica su oportuna carga polisémica:
En el fondo, nada ha cambiado... Son varias las interpretaciones posibles de este título. En clave personal parece remitir a la propia trayectoria del artista, al cambio que supone tener oportunidad de mostrar el trabajo en un marco como el que ahora disfruta, al tránsito del estudio a la sala de exposiciones, de la contemplación solitaria del propio trabajo a la observación de la respuesta del público.
Pero, más cerca de su intención, este título debe remitir a la fuente de la que se nutre su trabajo, el cómic, y por ende a la imposibilidad misma de la permanencia, de la inmutabilidad. Como en la viñeta que contiene el título, la reconstrucción es posible pero las cosas nunca serán ya lo que fueron, y ahí la ironía, el juego que propone el autor.
La obra de Martín Vitaliti se genera en la manipulación de los distintos elementos que constituyen el lenguaje del cómic. La página, la sucesión de viñetas, como marco espacio-temporal que alberga una narración, es el elemento principal que interviene el artista.
Por si fuera poco, hemos tenido la enorme suerte de participar tangencialmente en la exposición, gracias a la amable invitación que nos hizo Vitaliti para prologar el excelente catálogo que ilustra la muestra. Todo un honor y un disfrute.

En un insospechado giro irónico, la segunda buena razón para acercarse al museo del ABC nos demuestra, de nuevo, que nada ha cambiado por lo que respecta al reconocimiento del talento. Gente Menuda (¿lo ubican ya?) satisfará especialmente a los amantes del cómic clásico español, a los arqueólogos de nuestras viñetas y, en general, todos los amantes del dibujo y la ilustración; y es que resulta que la planta baja del museo se ha convertido para la ocasión en un vergel de acuarelas, aguados, tintas chinas y dibujos a plumilla. La ocasión no es otra que la exposición Gente Menuda. Dibujos para un gran suplemento infantil, el suplemento de la revista Blanco y Negro, que durante mucho tiempo, bajo su apariencia infantil, funcionó como vehículo de vanguardia para las viñetas locales (gracias a gente como K-Hito o el mismo Mihura). Tenemos ahora la excusa impepinable para disfrutar de los trabajos originales de algunos de los padres del cómic español: la muestra incluye obras de, nada menos que, Xaudaró, Sancha, Atiza, Cilla, Tono, López Rubio o los mencionados Mihura y K-Hito.
No se pierdan ninguna de las dos. Alimento para el espíritu en tiempos críticos.